¿Qué es la educación sexual infantil?
Es el proceso integral, de conocimientos, actitudes y prácticas relacionados con la sexualidad, dirigido a niñas y niños. Incluye tanto temas específicos, como trabajo con ideas,
sensaciones y sentimientos.
Es importante diferenciar la educación sexual informal, de la formal. La primera, todas y todos la practicamos y recibimos: estriba en la comunicación conciente e inconciente, verbal y
no verbal de ideas, juicios, opiniones, normas y valores, generalmente impuestos, sobre diversos temas sexuales. Este tipo de comunicación informal habitualmente está investido de
ideas erróneas y prejuicios, pues no está basado en la ciencia, sino más bien en falsos mitos y un sinnúmero de tergiversaciones. Incluye tanto omisiones como represiones.
Si se trata de un proceso educativo formal, sus contenidos serán científicos y habrá de incluir planes y programas de estudio, diseño de actividades docentes y empleo de
material didáctico específico. Se requiere, además, de un sistema de evaluación que permita conocer los avances logrados, a partir del cumplimiento de los objetivos planteados.
En el caso particular de las habilidades, es deseable desarrollar la devolución de procedimientos; por ejemplo: la demostración práctica del educando para usar correctamente un
condón en un modelo anatómico.
¿Por qué la importancia de hablarles de sexualidad a niños y niñas?
Porque la infancia per se es un período formativo, de intenso desarrollo en el que se forja la personalidad y se apuntan los valores con los que la persona se desarrollará en la vida.
Aunque tradicionalmente se ha negado la existencia de la sexualidad infantil, se trata de un hecho incontrovertible. La sexualidad es inherente a todos los seres humanos y tiene un
proceso evolutivo que va desde antes del nacimiento hasta la propia muerte.
Recordemos que el concepto sexualidad no sólo se refiere a los aspectos coitales o a los reproductivos,
sino que se manifiesta como potencialidad en todas las etapas vitales.
¿Existe una edad recomendable para hablarles a los niños y niñas de sexualidad?
Hay que hablar, pero sobre todo mostrar actitudes desprejuiciadas y objetivas sobre la sexualidad desde siempre, aún antes de que el o la bebé nazca, en sus primeras etapas de vida
extrauterina, así como en los períodos de lactancia, preescolar, escolar, prepuberal y, por supuesto, en la adolescencia. Es recomendable que exista congruencia entre lo que se dice,
se propone y se realiza en la vida concreta. Por ejemplo, si se comenta sobre equidad de género, debe existir coherencia con lo que se haga en la casa sobre educación no sexista.
¿Cuáles son las dudas de niños de 3 a 6 años (respecto a la sexualidad) y cómo respondérselas?
Las dudas son variables, estas diferencias dependen de la edad (no es lo mismo tener 3 que 6 años), el nivel socioeconómico, si el infante es del medio rural o urbano, si en su hogar
hay apertura o cerrazón sobre temas sexuales, etc.
En general las dudas sexuales de niños y niñas se refieren al cuerpo, diferencias anatómicas entre ellas y ellos, amor y relaciones sexuales, ¿De donde vienen los niños?, juegos
sexuales infantiles, etc.
La forma de contestarles es siempre con la verdad, claramente y con un lenguaje sencillo, acorde a la edad y circunstancias del niño o niña.
¿Quiénes son los indicados para dar dichas respuestas?
Todas las personas que rodeen y tengan ingerencia en la vida del infante. Desafortunadamente no siempre esas personas poseen conocimientos y actitudes propositivas que permitan
brindar una adecuada educación sexual. Por ello es recomendable que las madres y padres de familia, docentes de todos los niveles, personal de salud y ministros religiosos se capaciten
en educación de la sexualidad.
Esta capacitación deberá atenerse a los criterios científicos y humanistas y no a los prejuicios, opiniones infundadas y consejas populares. Urge desmitificar muchos aspectos de
la sexualidad que están tamizados por una gran cantidad de mitos, falacias, tabúes y estereotipos.
¿Se habla de la sexualidad en forma diferente a niños y a niñas?
Desde la sexología humanista no hay razón alguna para hablarles diferente, pues hacerlo así implicaría reforzar los roles de género injustos y estereotipados. Por el contrario, cuando
se emplea idéntico lenguaje y trato para ellas y ellos, se fomenta la equidad de género.
¿Cómo se les habla y se les aclaran dudas a los niños entre los 6 y los 9 años?
En esta etapa ya se empieza a desarrollar ampliamente el pensamiento abstracto, por lo que además de datos objetivos (por ejemplo, nociones de anatomía y fisiología) ya se pueden
proponer valores sexuales, como equidad, respeto, responsabilidad y libertad. Hay que contestar llanamente, sin rodeos y con absoluta concreción. Así por ejemplo, hay que llamarle a
las cosas por su nombre, al pene, y a la vagina, vagina. Es importante responder sin vacilaciones ni a medias. Para poder tener claridad en las respuestas, es importante saber cuales
son exactamente las dudas y en que contexto se producen; es decir, también resulta esencial conocer lo que el propio niño o niña sabe de ese tema.
¿Cómo se les habla de los 9 a los 12 años?
Ya bien instalado el pensamiento abstracto, se puede profundizar tanto en los datos objetivos como en los subjetivos de la sexualidad. A esta edad son comunes las preguntas sobre
relaciones sexuales, noviazgo, amor, embarazo, masturbación y maneras de evitar embarazos e infecciones de transmisión sexual.
¿Cuáles son las dudas más frecuentes que tienen los papás?
Son diversas, dependiendo de múltiples variables. Sin embargo, la mayoría de ellas tienen que ver con los propios miedos de que sus hijos e hijas conozcan más sobre el cuerpo,
el placer y las relaciones sexuales. Así, es frecuente que los padres pregunten si es "bueno o es malo" que sus hijas e hijos conozcan sobre masturbación, orgasmo, uso del condón,
etc. Habitualmente tienen muchos prejuicios e ideas erróneas sobre la supuesta inducción a la promiscuidad sexual que la educación sobre estos temas conlleva.
Por eso es muy importante que padres y madres de familia desarrollen no solo conocimientos, sino sobre todo actitudes desprejuiciadas y científicas en sexualidad.
¿La masturbación infantil es natural? ¿Por qué? ¿A qué edad se inicia y hasta cuándo, qué deben hacer los padres cuando lo descubren?
El autoerotismo es inherente a las personas desde las etapas más tempranas de su desarrollo: se ha confirmado mediante estudios ultrasonográficos y de resonancia magnética, que
los bebés in útero, ya acarician su vulva o su pene. Ocurren autoexploraciones sexuales frecuentes en las etapas preescolar y escolar y a menudo es en la pubertad cuando se desarrollan
métodos más amplios para la masturbación en hombres y en mujeres.
Las estadísticas mundiales revelan que esta práctica es mayoritaria en los hombres y muy común en las mujeres en toda etapa de la vida, incluyendo la edad adulta tardía.
Cuando los padres descubran que su hijo o hija se masturba, la actitud debe ser de entera naturalidad, pues forma parte del habitual desarrollo psicosexual de las personas.
Es una conducta que no debe ser reprimida ni inhibida, pues si esto ocurre sí podría incidir negativamente en la sexualidad de la persona, depositando culpas, miedos, vergüenza y
sensaciones de inadecuación. Recordar que el autoerotismo es un acto íntimo y privado, por lo que tal situación debe ser respetada.
¿Cómo prevenir y detectar abuso sexual en los niños?
La respuesta a esta pregunta es muy compleja, por lo que trataremos de resumirla con sencillez. Es fundamental brindar en la casa un espacio de apertura, confianza, respeto y
libertades a los infantes, manteniendo una permanente interlocución con ellas y ellos. De esa forma, siempre existirá el canal de comunicación necesario para detectar un abuso sexual.
Por otro lado, es esencial fomentar una cultura de conocimiento, autoexploración y respeto por el propio cuerpo, así como un desarrollo de la persona que permita incrementar su
autoestima (lo cual impedirá que tolere tocamientos o conductas que no le gustan) y asertividad (lo cual le permitirá al menor rechazar a alguien que pretenda abusar y decir no,
cuando no quiere un acercamiento o caricia indeseable, aunque esta sea de una persona cercana, incluso familiar). También resulta importante dotar de toda credibilidad a los
menores y darle a su palabra el mismo peso que a la de cualquier adulto.
Finalmente, en casa deberá estimularse un trato respetuoso hacia niños y niñas, en vez de la tradicional
sumisión con la que muchas veces se les educa en un proceso que no es de crecimiento personal sino de subordinación. Tengamos presente que no es lo mismo promover
respeto y disciplina, que suscitar miedo y obediencia incondicional.
Caleidoscopía, espacio de cultura, terapia y salud sexual
Pirineos 86 bis A Y B, colonia Portales
México D. F.
Teléfonos 56 01 28 92 y 56 01 41 77